La Bohéme Málaga: Cocina y música

Gastromusic, una nueva tendencia gastronómica

Enrique Bellver
ENRIQUE BELLVER

La Bohéme, curioso nombre para un restaurante ubicado en la Malagueta. Pero todo tiene su explicación si se trata de un «gastromusic», nuevo concepto calificativo que ahora se aplica a los locales donde además de una oferta culinaria hay también una oferta musical en vivo. La gastrotendencia está de moda y los gastromusic reclaman su espacio en el amplio abanico de la hostelería.

Entre tanta oferta de restauración que hay en Málaga, no podía faltar un local de estas características. En La Bohéme, no confundir con la famosa ópera de Puccini, todos los fines de semana hay actuaciones en vivo en el comedor interior. Los clientes pueden cenar mientras contemplan el espectáculo musical o los recitales y conciertos que se han programado. Al frente de este nuevo restaurante se encuentra un veterano de la restauración malagueña, Adolfo Jaime, vuelve al ruedo y tras su paso por El Balneario, donde la oferta se centraba más en una cocina marinera de corte tradicional, sin apenas platos innovadores, ya que el público lo que demandaba era precisamente esa clase de cocina. Ahora, se propone un nuevo reto basado en una cocina desenfadada, joven y ligera.

Dirección Vélez-Málaga, 6. Teléfono 951 286 702 Web labohememlg.com Cierra
Ningún día
Cocina joven con toques asiáticos

Para llevar a buen puerto ese reto, Adolfo se ha rodeado de un equipo muy joven, tanto en sala como en cocina. Al frente de los fogones está Julio Zambrana, cocinero autodidacta que en su día regentó La Blanca Paloma, donde estuvo cerca de 18 años. Ahora la propuesta y también el desafío, es ofertar una cocina muy fresca, colorista en su presentación y alejada de la tradicional fritura o guisos malagueños, pero sin olvidar las raíces y los sabores propios de nuestra cultura alimentaria. Adolfo, como él mismo reconoce, no está ya todo el día metido en los fogones, pero si supervisando cada plato que sale a las mesas, cada puchero que borbotea en el fuego, cada vino que se descorcha...

SUR

En este restaurante y teatro, pues también tiene licencia para estos menesteres, la oferta culinaria es amplia, pues cuenta con una carta de desayunos en la que es posible tomarse un bocadillo, eligiendo el cliente el tipo de pan, con rúcula y mozarella, sobrasada con queso fresco, aguacate y atún macerado en soja, hasta el clásico de pan con tomate y jamón, sin dejar a un lado los desayunos más dulces a base de croissant con mantequilla, pan de chocolate o yogures de frutas hechos en el establecimiento. Otra carta se basa exclusivamente en las sugerencias de Julio y que vienen a ser pequeñas raciones o tapas y la carta más contundente, es decir, la de almuerzos o cenas. Es aquí donde más nos vamos a encontrar esa cocina fresca, juvenil y con algunos toques creativos. En La Bohéme lo que no hay que perderse es la «ensaladilla japo-rusa» donde el tartar de atún y el carpaccio de gambas forman una curiosa combinación de sabores y texturas con nuestra ensaladilla tradicional. Quizá esta ensaladilla tenga muchos detractores entre los puristas, pero merece ser probada. Otro plato interesante son los calamares fritos en tempura negra. No obstante, Julio debería matizar más los platos asiáticos como el uramaki de ternera con trufa de verano si quiere conseguir una mayor jugosidad y frescura. La Bohéme tiene una oferta que resulta interesante y divertida.

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