Blanca Van Dulken: «Me encanta descubrir los productos nuevos que hay de Málaga»

Blanca Van Dulken: «Me encanta descubrir los productos nuevos que hay de Málaga»

«No hacemos cocina malagueña, pero tenemos cosas buenas y nos gusta usarlas»

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Blanca Van Dulken cambió una carrera en gestión de empresas y marketing por la cocina. Empezó como quien no quiere la cosa, pero a día de hoy esta malagueña dirige con éxito, junto a su hermano Enrique, el restaurante familiar La Vanduca, que, sin pretensiones de hacer patria, lleva productos y recetas malagueñas al corazón del barrio de Salamanca, en Madrid, y su propuesta va arraigando gracias al boca-oreja.

-¿Cómo llegó a Madrid y a la cocina?

-A los 17 años me vine aquí a estudiar. Hice Administración y Gestión de Empresas y Marketing, nada que ver en principio, pero mis hermanos estaban gestionando una franquicia de Gorki en este mismo local, y yo venía a ayudar. Me gustaba meterme en la cocina, y cuando acabé la carrera y decidimos montar algo por nuestra cuenta hice un curso intensivo de cocina y prácticas en restaurantes. Somos socios los cuatro hermanos, pero Enrique y yo lo llevamos. Él la gestión y la sala y yo la carta, cocina, compras...

-En la carta hay algunas recetas familiares y malagueñas.

-Sí, hay recetas que son de nuestra familia, como las albóndigas de la abuela o las croquetas, y guiños a productos malagueños como el mollete de Antequera, que utilizamos para nuestro bocata de calamares, haciendo una fusión entre cosas típicas de Madrid y de Málaga. Hemos introducido también algún que otro producto andaluz, como el queso payoyo o el tomate ibérico de Almería, y también trabajamos con la empresa de ibéricos malagueña La Dehesa de los Monteros, pero también tenemos otras cosas. No hacemos cocina malagueña, pero tenemos cosas muy buenas y nos gusta utilizarlas.

-Madrid es una ciudad con una oferta gastronómica impresionante. ¿Cómo se logra el éxito aquí?

-La clave es trabajar mucho el día a día. Es verdad que ahora mismo lo de Madrid es una barbaridad. No paran de abrir restaurantes y cada vez mejores y más espectaculares. Hay una competencia brutal y es complicado. Nosotros no nos podemos quejar porque vamos funcionando bien, y tenemos un plus que es una terraza fantástica y amplia. Y hay mucha gente que repite, que es lo que nos da más satisfacción.

-Tienen también precios muy competitivos a pesar de estar en el barrio de Salamanca.

-Los precios no considero que sean ni baratos ni caros, pero hemos tratado que los formatos sean versátiles. Si permites que la gente pida medias raciones, pueden probar más cositas sin que la cuenta sea excesiva, y eso es algo que se agradece. Y luego está quien prefiere sentarse y comerse una merluza o una carne, esa posibilidad también está.

-¿Viene gente de Málaga?

-Sí, ha venido gente de Málaga y le ha gustado encontrarse un sitio aquí con gente de Málaga.

-En Málaga en los últimos años ha habido una explosión en el sector agroalimentario, ¿estáis al tanto?

-Sí, he visitado en el Salón del Gourmet y Madrid Fusión el stand de Málaga, y allí conocimos La Dehesa de los Monteros. Me encanta descubrir los productos nuevos que hay de Málaga, el chivo, las denominaciones de origen, y en los últimos años he visto que cada vez tiene más potencia.

-¿Este proyecto lo veis exportable en un futuro a Málaga?

-Me encantaría, porque me gusta mucho Málaga y cada vez que voy disfruto y pienso que me gustaría volver, pero ahora estamos muy atados aquí como para lanzarnos a abrir algo. Teletransportarse de un sitio a otro es difícil, pero no es una cosa que tengamos descartada, aunque no pueda ser a corto plazo.

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