Beatriz de Lara: «No solo hay que trabajar el qué comemos, sino el cómo y el porqué»

Beatriz de Lara es la fundadora de 'Food Training'. /Daniel Maldonado
Beatriz de Lara es la fundadora de 'Food Training'. / Daniel Maldonado

«Saboreando los alimentos hace falta menos cantidad para saciarse»

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Licenciada en Tecnología de los Alimentos y experta en Nutrición, Beatriz de Lara (Madrid, 1978) es fundadora de 'Food Training', un programa de reeducación de hábitos dietéticos. Además, compagina su tesis doctoral en Psicología, centrada en la obesidad infantil, con el desarrollo de talleres y acciones educativas para la prevención de este problema junto a la asociación La Carta Malacitana, a cuya junta directiva pertenece.

-La obesidad infantil alcanza la dimensión de problema social. ¿Qué cabe hacer para combatirla en el entorno inmediato?

-De inicio, trabajar sobre la reeducación alimentaria de padres y madres, profesorado, niños y niñas.

-¿Y hacia dónde debemos ir? Vivimos en un bombardeo sobre dietas y alimentos milagro. Como profesional, ¿qué aconseja?

-Hay que tener una base lógica sobre alimentación, y en nuestro caso mi consejo para comer sano es retomar nuestra afamada dieta mediterránea y los platos tradicionales de nuestra tierra.

-Su propuesta se centra en el cómo comemos frente al qué. ¿Por qué ese enfoque?

-Después de muchos años trabajando en el mundo de la alimentación, me di cuenta de que en la era de la información la gente estaba más desinformada que nunca y sobre todo más desconectada de la realidad y de sus propios cuerpos. Este hecho coincidió con mis estudios sobre Mindfulness; gestión de las emociones a través de la atención plena, y fue en ese momento cuando entendí que no solo hay que trabajar el qué comemos, sino el cómo y el por qué, dado que estos hechos influyen en nuestras elecciones al comer y en la cantidad de alimento que ingerimos.

-¿Algunos consejos que pueda sugerirnos?

-Volved a comprar en los mercados de barrio, comed ingredientes que podáis imaginaros crudos o que hayan crecido en el campo, comed platos típicos de nuestra cultura malagueña en cantidad justa y sin miedo a los hidratos de carbono. Comed poco a poco; saboreando los alimentos hace falta menos cantidad para saciarse. Desayunad como reyes, comed como príncipes y cenad como pobres. Si picáis entre comidas, que sean frutas, verduras y frutos secos... Y saltaos las reglas alguna vez, porque no hay nada más frustrante que las prohibiciones.

-¿Qué hábitos de la dieta tradicional malagueña y mediterránea recuperaría?

-La dieta mediterránea no es solo una forma de comer, sino un estilo de vida, y además de diversidad de alimentos tiene características que no debemos olvidar, como la estacionalidad, es decir, comer con preferencia productos locales y de temporada, comer juntos en la mesa, realizar actividad física u observar una higiene del sueño, es decir, descansar. Todo esto es valioso.

-Me gustaría que mencionara un plato o producto de nuestra despensa tradicional que pueda competir en la liga de los llamados 'alimentos milagro'.

-Pues es que no creo en ningún alimento milagro, ya que somos todos y todas diferentes y procesamos los alimentos de forma distinta. Creo en la importancia de comer de todo y variado para que no nos falte ningún nutriente, y creo también en la capacidad personal de cada uno para descubrir qué alimentos le sientan mejor y cuáles peor. Cualquiera de nuestras frutas y verduras de temporada tienen mucho que aportarnos, al igual que los frutos secos. A mí, como corredora de fondo, me van fenomenal las nueces, castañas, aguacate, plátano, brócoli, habichuelas verdes, etc. Y como me funciona, lo repito. Esa es la clave, come variado, para y observa tu cuerpo durante la comida y después de comer y descubrirás cuáles son tus 'superalimentos'.

 

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