Almijara: Un bar de barrio que crece sin perder la esencia

Timbal de rabo de toro, uno de los platos estrella de Almijara.
Timbal de rabo de toro, uno de los platos estrella de Almijara. / Daniel Maldonado

Abrió en 1989 y sobre la base de la cocina tradicional, incorpora nuevos platos modernos que están dando un nuevo aire a esta casa cono José Andrés Jiménez al frente

MARINA MARTÍNEZ

Sólo trece años tenía José Andrés Jiménez cuando comenzó a echar una mano a su madre como camarero en Almijara. Un restaurante que echó a andar en 1989 apostando fuerte por los desayunos y la filosofía de la bebida con tapa. Pero la crisis obligó a replantearse el negocio. José Andrés dejó sus estudios de auxiliar administrativo y tomó las riendas. Se fue metiendo cada vez más en la cocina. Hasta llegar a apasionarse. A golpe de tesón y constancia ha ido formándose. «Empecé a picarme y ya fui haciendo cursos, masterclass, leyendo mucho...». Y sigue aprendiendo. Ahora estudia a distancia en la Escuela de Hostelería de Sevilla. Su intención es continuar creciendo. Como su carta. Ya no se queda sólo en el típico tapeo de barrio. Esos clásicos como los huevos de codorniz, las croquetas, las lagrimitas de pollo o el chivo siguen presentes pero a ellos se han ido sumando nuevos platos. Y sabores. Hasta exóticos. Ahí están, por ejemplo, el mollete japo relleno de costilla a baja temperatura, las patatas bravas con espuma de kimuchi, los fideos tostados al estilo thai, los pinchitos de cordero al aroma de ras hanout o el timbal de rabo de toro con toques tailandeses.

Datos de interés

Dirección
Pasaje San Fernando, 3. Teléfono: 951 353 900. Cierra: Sábados noche y domingos.
Precio medio:
15-20 €

Pero Jiménez no despega los pies de la tierra malagueña. Ni en los vinos (defiende los locales) ni en el producto. El mercado es una de sus prioridades. También mantener la raíz. En la cocina tradicional que aprendió de su madre reside su base. Nunca lo olvida. Aunque le dé su toque.

Ese giro que le aleja del típico bar de barrio, más clásico. En la carta de Almijara podemos encontrar desde una curiosa versión de la porra antequerana con atún y helado de yogur, a su 'Ferrero Rocher' (con morcilla de Burgos sobre compota de manzana), o su llamativa tosta del Perchel (con boquerones o sardinas confitadas y presentadas en una original forma de tendedero, en homenaje a la forma en la que se curaban en otra época). No tiene duda: «Hay que reciclarse para funcionar». Eso sí, «sin perder la seña de identidad».

Imagen de la sala, humus, una de las que será una nueva propuesta y el propio José Andrés Jiménez. / Daniel Maldonado.

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