Alexso: Creatividad, sabor y buen hacer

Alexso: Creatividad, sabor y buen hacer
D. MALDONADO

Propuestas originales y certeras sustentadas en el respeto al producto son la base de este restaurante, parada obligatoria para los amantes de la buena mesa

CARMEN ALCARAZ

Cuando la cocina y la sala se combinan con grandes dosis de pasión, respeto por el producto e inconformismo, surge la magia. Esta es la fórmula magistral de Alexso, el proyecto personal del chef José Antonio Moyano que, junto a su mujer Rocío y un equipo cohesionado, atento y profesional, sumergen a los comensales en un universo de sensaciones a través de sus propuestas creativas y exquisitas.

Su carta, bien estructurada y llena de matices, tiene el producto de cercanía como principal protagonista. Es por ello que va variando cada temporada, incorporando platos según la estacionalidad de sus ingredientes.

Una de las principales características del restaurante es el absoluto mimo de los detalles. Tal y como apunta Moyano, el objetivo de esto es que los comensales «no disfruten solo de una comida, sino de una experiencia», que comienza cuando son agasajados con aperitivos como su famoso ‘huevo frito invisible’ o el vasito cremoso cuyo contenido va variando según el día. Todo ello acompañado con panes creativos. Un ‘más uno’ de entrada.

Datos de interés

Dirección:
Calle Mariblanca, 10.
Teléfono:
951 91 35 85
Cierra:
Los domingos.
Algunos platos:
Ceviche en texturas con bogavantes: 15,50 euros; Cochinillo asado crujiente con chutney de papaya, 23 euros; Coulant de chocolate blanco y helado de violetas: 6 euros.

Además, buena parte de las elaboraciones se sirven también en formato de media ración, lo que posibilita poder probar diferentes propuestas a un precio muy considerado. Entre las elaboraciones para abrir boca no hay que perderse las vieiras a la parrilla con alcachofa, tomate especiado, lascas de parmesano y aceite ibérico o el foie mic-cuit, con compota de caqui, aloe vera y crujiente de yuca.

Especialmente sorprendente es el ceviche en texturas con bogavante, que se sirve sobre pasta crujiente como un pequeño jardín de sabores intensos y refrescantes.

El respeto a la tradición hace que la cuchara tenga un apartado propio, eso sí, con su particular giro de tuerca como es el caso de la crema de calabacín con palomitas de queso rondeño y tacos de salmón crujiente. Entre las opciones de pescado podemos encontrar atún rojo con hummus de curry, piperrada, toques de aloe vera y wasabi, o la lubina de estero con rigattonis de moluscos.

Para quienes prefieran el pescado de la carne es obligatoria una parada en el cochinillo asado crujiente con chutney de papaya. Este plato, que destaca por su textura y sabor, se sirve con una pequeña flor eléctrica «para limpiar el paladar» que asombra con una explosión de sensaciones.

El fin de fiesta tampoco está exento de sorpresas ya que en Alexso son aficionados a los juegos y trampantojos como puede verse en su listado de postres, entre los que se encuentra un peculiar plato de los montes o su ya clásico sándwich de salmón con patatas fritas y kétchup. No obstante, salir por la puerta sin probar el coulant de chocolate blanco con helado de violetas es, sencillamente, un gran error.

 

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